Se realizó foro “La Universidad Nacional: una materia pendiente del Gobierno Nacional”

Para el día de ayer, 27 de febrero de 2014, se agendo por parte de  los representantes a la cámara Ángela Robledo, Wilson Arias y Carlos Amaya, un debate de control político sobre la crisis de la Universidad Nacional.  La convocatoria principal recaía sobre los directos responsables de la situación de la universidad, la ministra de educación María Fernanda Campo, el rector de la Universidad Nacional, Ignacio Mantilla y  Andrés Escobar Presidente de la Empresa de Renovación Urbana del Can, proyecto que tiene serias implicaciones sobre los terrenos de la universidad.

Imagen

(Foro en Auditorio Ciencia y Tecnología Universidad Nacional: Foto Eva Rebelde)

Estas personas, fundamentales para el debate sobre el  estado de la universidad, brillaron por su ausencia, aunque desde la administración de la universidad se justificó la inasistencia argumentando que en esta etapa electoral no era conveniente participar. A su vez se contó con la participación de parte de la comunidad universitaria profesores como Mario Hernández, Leopoldo Múnera, José Armando Rodríguez,  Rodrigo Cortés y la representante profesoral al CSU Beatriz. Entre las y los estudiantes se contó con las presencia de Inti Mesías, Carolina Rendón, Liliana Castañeda representantes estudiantiles .

Este debate de control político no es una iniciativa aislada, sino que es un esfuerzo conjunto entre el movimiento estudiantil representado en la Mane y algunos parlamentarios y profesores comprometidos con la defensa de la educación pública y de calidad. Desde el 2011 cuando el gobierno de Juan Manuel Santos en cabeza de su ministra de educación impulsaron una proyecto de ley para reformar la ley 30 de 1992 que regula la educación superior en nuestro país, estos debates se han realizado de manera periódica en busca de generar conciencia sobre la actual situación de la universidad para darle solución.

La asignatura pendiente del gobierno.

La Universidad Nacional es patrimonio de todas/os las/os colombianas/os, es centro de debate y de producción de conocimiento que debe servir para solucionar los problemas más sentidos de nuestra nación. Es evidente que la educación es uno de los ejes fundamentales de desarrollo, prosperidad y paz. Sin embargo, las prioridades el gobierno apuntan hacia otros sectores, y contribuyen a ahogar la educación pública.

La situación de la U  no es menos que triste y crítica. El problema de infraestructura, en donde la sede Bogotá es la más afectada, es muestra del abandono sistemático de los gobiernos de turno. La falta de calidad, producto de la lógica de ‘hacer más con los mismos recursos’ tiene  a la universidad más volcada a vender servicios para poder mantenerse, que enfocada en la excelencia académica. El principal problema que enfrenta la Universidad es de financiación, en donde se afirma que el  déficit asciende aproximadamente a los 49.832 millones de pesos, es un déficit en cuento a funcionamiento y es sin contar los problemas de infraestructura.

Las soluciones por parte del gobierno, como la estampilla pro universidad nacional, no solucionan el problema y se muestran como un paliativo paralelo al esfuerzo del gobierno por deshacerse de esta importante responsabilidad.

Otro tema crucial en el debate fue el proyecto de Renovación Urbana del Centro Administrativo Nacional (CAN) que amenaza expropiar a la Universidad Nacional de algunos terrenos como el edifico administrativo Uriel Gutiérrez y los terrenos del Hospital Universitario. Este ambicioso proyecto maniatado por los intereses de Luis Carlos Sarmiento Angulo, busca generar un gran centro de comercio y vivienda ubicada en la zona más exclusiva y costosa de la ciudad. Esta zona, que actualmente es de uso exclusivo para  cuestiones públicas, es una apetitosa mina de oro para los empresarios inmobiliarios. Recordar que el vicerrector de la Universidad, Diego Hernández,  trabajo para Sarmiento Angulo.

El proyecto, que actualmente  está en curso y es abanderado por la Empresa Social del Estado ‘Empresa de Renovación Urbana Virgilio Barco’, atenta contra los derechos de los y las colombianas en lo que tiene que ver con salud, educación y  medio ambiente. Por medio del uso de estos terrenos con fines comerciales y de valorización de la tierra, se ven afectados terrenos de la universidad, terrenos de los hospitales Santa Rosa (Hospital universitario que no está en funcionamiento), el hospital de la policía y la clínica infantil. A su vez, acaba con una parte del resguardo ambiental conjunto al Parque Simón Bolívar, así como con algunos barrios residenciales de la zona. A todas luces se ve que éste es un proyecto que beneficia al capital inmobiliario por encima del bienestar de la mayoría de la población de la ciudad.

Los datos y las cifras.

–          El presupuesto destinado para educación para el periodo 2014 equivale al 0.4 % del PIB (Producto Internet Bruto). El presupuesto destinado para la guerra equivale a 5 % del PIB.

–          La Universidad Nacional se auto financia en aproximadamente un 50 %. La sede Bogotá sólo recibe un 27 % de financiación por parte del Estado.

–          Mientras en los últimos 20 años la cobertura (quienes entran a la U) se ha casi triplicado, los recursos asignados a la universidad solo han crecido un 10% en términos reales.

–          Para solucionar los problemas estructurales de la sede Bogotá se necesitan hoy 2 billones de pesos. La estampilla pro unal busca recaudar, en un periodo de 10 años 1,2 billones de pesos para la infraestructura de todas las universidades públicas del país.

–          De las 130 edificaciones de la ciudad universitaria, 62 se encuentran en alto riesgo y 5 están casi en la ruina.  Es decir que casi un 50 % de  los edificios son peligrosos para el desarrollo de la actividad académica.

–          Mientras los y las profesoras de planta disminuyen (2.974 al día de hoy) se presenta un incremento de los matriculados en pregrado de un 117 %. Mismos recursos para más personas.

En conclusión, la crisis de la educación superior requiere de un compromiso real por parte del gobierno nacional. Requiere también de una conciencia cada vez más grande de la nación colombiana por la defensa de sus derechos fundamentales, entre los que la educación es uno de los más importantes. Es necesaria una reforma a la educación superior, pero es necesario que la reforma se plantee en términos de uno modelo de nación soberana y en paz, por lo tanto las prioridades del gobierno deben modificarse, y las soluciones a la crisis deben ser de talla estructural y no voluntarista y politiquera del personaje de turno. Es la hora de abrir el debate sobre la educación pública en nuestro  país, sobre la garantía de los derechos tan orquestada desde la constitución del 91 y sobre la responsabilidad del Estado frente a esto.

La Universidad Nacional, ni se compra ni se vende, ¡SE DEFIENDE!

 

Logo Identidad_borde blanco

 

Laura Niño, Estudiante de Ciencias Políticas UN.

Vocera del Proceso Nacional Identidad Estudiantil

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s