Mamá: mujer sembradora de nueva vida y rebeldía.

¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: ‘No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia’. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice ‘¡Desarma! ¡Desarma!’ La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión.

Julia Ward, Proclama del Día de las Madres, 1870

Imagen

( Foto tomada de Internet: Estudiantes de Chile)

Codo a codo con todo hombre y mujer nueva, en las barricadas junto con  toda mujer y hombre transformador, existe una madre y un padre que nos han enseñado a luchar, existen parejas de madres o parejas de padres, que nos han dado razones para hacerlo y nos han dejado algún toque de magia para soñar y otro tanto de realismo para ser conscientes de que es imposible ser feliz y pleno en un sistema que consume la vida.

Celebro haber conocido madres que parieron no sólo a sus hijos, sino también a sus conciencias. Mamás que  no se quedaron con el paradigma de la mujer en medio del capitalismo, sino que fueron maestras de la realidad,  entregadas a transformar un mundo hostil y a reclamarnos nuestro aporte para esa transformación, a ser en sí mismas una de esas razones para luchar por la dignidad.

Es ilógico celebrar a las mujeres que se vieron obligadas a tener sus hijas e hijos, mientras programaban su vida a un incesante trabajo, hicieron parte del inventario de un hogar en donde no había una mujer con sueños y con ganas de vivir sino una empleada sin salario.

Ser madre en este país exige desde el primer momento, ser consciente de la miseria, del hambre, de la violencia, pero también exige no guardar silencio, y sembrar en todos sus entornos la semilla de un mundo mejor, de hombres y mujeres cada vez más rebeldes y libre pensantes.

Por eso celebro la vida de mi madre, no sólo por ser madre, sino por estar llena de vida, de esperanza y de los llamados que me hace a la rebeldía, por obligarme a pensar que el día de las madres no es una celebración plana y comercial, sino que es el momento para reconocer que quien soy  se lo debo a ella, y que dar la vida por la revolución, sería dar la vida por ella misma, por María, por la nona Ana y por Silvana

Espero que esas madres mueran como los árboles de pie, porque han sido luchadoras, frente a todas las adversidades y siguen como el tiempo… Siempre Adelante

Feliz día mamá luchadora!

Colectivo Rosa Luxemburgo

Red Revuelta.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s